Descubre por qué el aceite de oliva se congela y cómo evitarlo

porque se congela el aceite de oliva

Seguro que te ha pasado alguna vez: abres tu despensa, buscas el aceite de oliva para añadirlo a tus platos y… ¡sorpresa! El aceite está solidificado, completamente congelado. Te preguntas cómo ha podido pasar esto, si el aceite de oliva debería mantenerse líquido. En este artículo te explicaré por qué ocurre este fenómeno y cómo solucionarlo.

El aceite de oliva se congela a temperaturas frías debido a su composición química. A diferencia de otros aceites, como el de girasol, el aceite de oliva contiene una mayor proporción de ácidos grasos monoinsaturados. Estas moléculas tienen una estructura que les permite alinearse y formar cristales sólidos a bajas temperaturas.

Imagina el aceite de oliva como un grupo de bailarines en un escenario. Cuando la temperatura cae, los ácidos grasos se organizan en una formación rígida, como una coreografía congelada. Esto provoca que el aceite se solidifique, perdiendo su fluidez característica.

Pero no te preocupes, hay una solución sencilla. Simplemente debes dejar que el aceite de oliva vuelva a temperaturas más cálidas, como en una habitación a temperatura ambiente. Con el tiempo, el calor derretirá los cristales y el aceite recuperará su estado líquido.

Recuerda que la congelación del aceite de oliva no afecta a su calidad ni a sus propiedades nutricionales. Es solo un fenómeno natural debido a su composición química. Ahora que conoces el motivo, ya no tendrás que preocuparte si encuentras tu aceite de oliva congelado en el futuro. ¡Solo dale tiempo para que vuelva a su estado líquido y podrás disfrutar de su delicioso sabor en tus comidas!

Mariana